Despertó bajo un sol que no le parecía familiar. Había algo alentador en aquella luz, y lo hizo suponer que sería un buen día, sensación que no había sentido desde hace muchísimo tiempo. Se vistió, cuidando hasta el más mínimo detalle. Su intención era dejar una buena imagen para todos, no le temía a la presentación en el trabajo, pues tenía la capacidad para poder enfrentar cualquier situación que se le presentara. Kyu sabia manejarse muy bien ante diferentes situaciones e impostar a veces actitudes para poder salir del paso unas o para poder enfrentar otras. Salió de casa, camino en busca de una movilidad que lo llevase a su nuevo centro de labores. Se colocó los audífonos, una buena música para darse moral, y adelante.
La oficina era un tanto pequeña en el primer ambiente, pintado de azul y con cuadros y recortes alusivos a la empresa. Varios post-it colocados en la pizarra, y un mural de memorandos y avisos colocados en una esquina. Una mesa amplia en el centro y sillas dispuestas alrededor, lo que lo hacía parecer a una mesa redonda a la espera de sus justicieros. Kyu dio unos pasos más para poder ingresar al segundo ambiente que era donde se encontraba Nitza. Toco la puerta levemente, estaba entreabierta. Nitza dio un salto mientras Kyu ingresaba, lo miro, le dio una sonrisa y le pidió que se sentara.
En este ambiente habían dispuestas dos computadoras, motivo por el que Nitza le pidió que le ayudase a pasar algunos datos, dándole antes una breve explicación de la forma en como debía hacerlo. Kyu lo hizo alegremente. Por fin estaba haciendo cosas nuevas, cosas que lo iban a hacer olvidarse del mundo torpe en el que vivía. La capacitación no era tan complicada como lo había imaginado, solo datos, información bancaria y tips para realizar mejor el trabajo, el resto dependía absolutamente de como pudiera resolverlo cada uno.
Ya cuando salió de la oficina de Nitza, se encontró con los demás trabajadores dispuestos cada uno en su respectiva silla. Ella lo llevo al frente, acompañándolo cual niño aun, cosa que incomodaba a Kyu, por eso se retrasó unos pasos tras ella, y caminaba pausado, pensativo en lo que vendría. Unas breves palabras por parte de Nitza y Kyu asumió una actitud un tanto rara, impostada si fuera conveniente. Al final todo salió bien, como lo espero.
Ese día no hubo más por hacer, solo mantenerse a la expectativa de las cosas que en oficina se hacían, detalles por explicar de cosas sencillas, y alguna que otra indicacióndemás olvidada en la capacitación. Kyu aquel día no se dedicómás que a observar detenidamente todo, movimientos, posturas, tratando de saber más de cada uno de sus ahora compañeros de trabajo. Nitza ayudaba bastante en eso, pues ambos bromeaban como viejos amigos, olvidando por un momento que estaban en horario de trabajo. No había duda, el ambiente era perfecto y los días posteriores serian mejores.
Ya llegada la noche, Kyu camino con letargo de regreso a casa, iba con los audífonos de nuevo pero esta vez miraba a su alrededor, fijándose en cada situación que a su alrededor sucediese. Lo observa detenidamente, como si pasara en cámara lenta. Quería entender un poco más sobre el mundo que se había negado aun a presentarse ante él o de repente a alguien se le olvido presentarlo ante la sociedad. Ya cerca a su casa se animó a entrar al ciber a terminar de matar el poco tiempo que le quedaba antes de acostarse. Como siempre grandes esperanzas de encontrar algo interesante no tenía pero al menos más aburrimiento no podría generar.
Como un cuerpo sin vida, abrió el Messenger mientras conectaba el reproductor a la Pc, reviso rápidamente cuanta red social tuviese, y luego en el Messenger. No había reparado en la lista de contactos, no habia reparado en que allí se encontraba aquel correo que había agregado días antes y que si bien le causó cierta extrañeza, aquello hoy ya había olvidado. El nombre del ID se le hacía bastante conocido, pensó que era un familiar, para ser exactos una tía de él, con un nuevo correo de repente, así que saludó efusivamente.
Kyu dice:Tiaaaaaaaaa!
Desconocida dice:Perdón? Quién eres?
Kyu dice:¿? Eso me pregunto, ¿Quién eres? Me agregaste y te acepte hace unos días.
Desconocida dice: Bueno no te conozco, y tampoco te he agregado.
Kyu dice: Soy Kyu, disculpa pero pensé que eras un familiar mío, por eso salude así. Pero si no eres quien creí que eras y eres quien no se quien sea entonces quien puedes ser?
Desconocida dice:Jajaja, ya viste mi nombre, porque lo preguntas?
Kyu dice: Porque sé que no es tu verdadero nombre. Revise rápidamente tu correo y no tienes el mismo ID con el nombre que figura en el correo, por lo que quizátambién ninguno de ambos nombres es el tuyo.
Desconocida dice: Soy quien figura allí, nada más. Como te dije, no te conozco y no creo que sea de mucha importancia saber mi nombre.
Kyu dice: Bueno desconocida. Si deseas me eliminas.
Dijo esto y cerro absolutamente todo. A Kyu le incomodaba bastante este tipo de actitudes así que mejor era retirarse a casa sin hacer bilis, mucho menos por una perfecta desconocida.
Ya en casa, ceno rápidamente como para no dar explicaciones. A pesar de ello, las preguntas no paraban, y como Kyu era bastante reservado más lo del ciber ya estaba a punto de reventar. Termino y se fue a acostar. Así termino el día para Kyu y los días posteriores no iban a ser para nada diferentes. La excepción la pondrían los días en donde tenían que hacer trabajo de campo, saldrían en grupo y la cosa se hacía divertida. Poco a poco fue tomando más confianza con los demás trabajadores y ya en un tiempo se volvieron un grupo no tan compacto pero lo suficiente como para trabajar más tranquilo. La facilidad con la que se desenvolvía hicieron que Nitza le proponga trabajar los dos, y esa, es una historia que ya tendré tiempo de contar.
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